Adimi no sería lo que es sin ella, sin su labor en segundo plano, alejada de los focos mediáticos pero ante ellos cuando es necesario dar visibilidad a los más vulnerables y a la labor que la Asociación para Personas con Discapacidad de Mijas hace por y para ellos. Es Laura Villa, la gerente y directora de Adimi, la que se va a casa después del trabajo y sigue pensando en cómo mejorar el buen servicio que ya prestan a sus usuarios y familiares.
Mónica López. Llevas en Adimi prácticamente desde sus inicios, ¿cómo llegas a formar parte de esta familia?
Laura Villa. Ya llevo 19 años trabajando en Adimi. La verdad es que es un proyecto de vida y eso hace que tenga un carácter mucho más especial. Mi comienzo fue básicamente regalando un año de trabajo, preparando lo que era la gestión económica del centro en el que actualmente estamos, y nunca imaginé que iba a acabar trabajando aquí. El vínculo vino por la persona que ocupaba en ese momento la Presidencia, que me pidió colaboración. Y es verdad que al trabajar con personas con una necesidad tan específica y ser eso, una necesidad, no un capricho, es inevitable el que te involucres en el trabajo y que quieras sacar cada día un poquito más, porque ellos lo merecen.
Ese fue el inicio de un proyecto que inevitablemente se hace un proyecto también mío, personal. Al final, no desvinculas nunca, no es como un trabajo donde tú tienes un horario donde comienzas y terminas, esto es un trabajo que continúa permanentemente. Si nos centramos en que todos buscamos siempre la mayor calidad de vida en nuestra vida, ¿dónde está el límite en esa calidad? La calidad ante ellos nunca termina. Las necesidades por desgracia siempre están y tenemos que seguir luchando por y para ellos. Pero es verdad que tengo un equipo de trabajo fantástico.
M.L. Ese equipo de trabajo también es necesario que esté entregado y no es fácil encontrar personas así.
L.V. Exacto. Determina mucho en cualquier puesto de trabajo, no solamente los que son terapeutas de atención directa, sino también incluso en un servicio tan importante como es el de limpieza, que es básico, también tiene que tener una empatía y una sensibilidad especial, porque aunque tu trabajo no sea trabajar directamente con ellos, ellos están allí. De hecho, para algunos de ellos es su casa. Entonces tú tienes que ser capaz de respetar, de empatizar, de tener esa sensibilidad. Necesitamos profesionales no solo que tengan una cualificación, sino que tengan esa sensibilidad especial para trabajar con nuestro colectivo. Por otro lado, es cierto que los fundadores fueron los que iniciaron el proyecto, pero tiene también mucho mérito las personas que tenemos actualmente en la junta directiva que permiten y nos dan facilidad para poder gestionar y tomar decisiones en cada uno de los pasos que adoptamos.
M.L. ¿Qué te hizo decidir quedarte?
L.V. Yo creo que es algo paulatino porque al principio para cualquier persona que no tiene relación con este colectivo es inevitable que de alguna forma le produzca respeto, por lo desconocido, pero una vez que empiezas, ellos nos dan tanto... Tú llegas allá al centro y por muy mal día que tengas te da igual porque todo lo que hacemos, ellos nos lo devuelven con tanto cariño y, además, sincero. Realmente sin darte cuenta estás enganchada. Ellos nos devuelven muchísimo más de lo que nosotros le podemos dar.

- Laura Villa, con Mónica López en su visita al plató de Mijas Hoy.
- F.M.R.
M.L. ¿Alguna vez te has planteado decir ‘abandono’? Porque es un trabajo muy exigente; sobre todo, porque tenéis que buscar también financiación para los servicios.
L.V. Es cierto que estar luchando año tras año, mes tras mes, para poder llegar a fin de mes o cerrar un año se hace muy duro y, como persona humana, hay momentos que dices ‘madre mía, es que me gustaría poder trabajar de otra forma’. De hecho es que te trae problemas de salud. El problema de voz que tengo es un problema de estrés mantenido y se hace muy difícil. Es inevitable que en algún momento se te pase por la cabeza, pero luego cuando llegas allí y los ves a ellos dices ‘¿no voy a seguir luchando, no voy a seguir intentando llegar a restablecer ese derecho que deberían tener?’.
El problema económico es un problema mantenido por parte de la administración de la comunidad autónoma, son conocedores y sin embargo no hacen absolutamente nada. Es una reivindicación que hacemos todos los colectivos sociales para que se pague lo que realmente se tiene que pagar por ese servicio y que realmente esas ayudas adicionales, que por suerte tenemos colectivos maravillosos que nos ayudan, que fuesen para otro tipo de actividades, otro tipo de tareas, de programas adicionales a lo que es el día a día. Ahora, el 15 de noviembre, tenemos la comida benéfica del autismo; ellos son un ejemplo porque hacen un trabajo encomiable. Todos esos colectivos que nos ayudan nos dan impulso. Nos ayuda a coger un poquito de energía el ver que hay gente tan solidaria, tan buena.
M.L. Cojo el guante del optimismo y quiero que me digas cómo te gustaría que fuera Adimi.
L.V. Evidentemente me gustaría completar la cartera de servicios que ellos necesitan. De ahí la solicitud que llevamos haciendo desde hace varios años al Ayuntamiento de la parcela para poder completar ese proyecto de vida que deben tener no solo los usuarios sino también su familia. Eso es fundamental. Y por supuesto que haya una financiación digna que permita que el mantenimiento sea sostenible y que las ayudas económicas sean para otro tipo de proyectos adicionales. Eso sería lo justo y lo digno.
M.L. Adimi ha cumplido ya 25 años, si te tuvieras que quedar con algo, ¿con qué te quedarías?
L.V. Con el orgullo de ver que hemos podido dar mucho más servicios a muchas más personas, porque actualmente atendemos a más de 500 personas al mes y esas personas tienen una familia detrás que también son atendidas y están recibiendo igualmente ese apoyo. Y eso es una satisfacción, saber el volumen de ayuda que estamos dando al municipio, a quienes lo necesitan y saber que además nada nos va a parar, pese a las dificultades, para seguir completando esas necesidades que ellos tienen.
M.L. Si a Laura Villa le quito Adimi, ¿con qué me quedaría?
L.V. Pues con una persona entregada que le gusta ayudar. Yo creo que esa es básicamente la definición.
Una optimista en la lucha de Adimi
Dedicar su jornada laboral y mucho más a Adimi “hace mucha mella”. “No todas las etapas de Adimi han sido fáciles. De hecho, hace 11 años hubo una etapa muy complicada que me llevó a un problema grave de salud. Entonces sí es cierto que trae consecuencias a nivel personal, incluso a nivel familiar; he dejado tiempo de mi familia, de mis hijas...”, confesaba Laura Villa. “Pero si pongo en una balanza lo bueno y lo malo, sigue pesando más lo bueno, el proyecto de vida que estamos ofreciendo, la oportunidad laboral a muchas personas y la de conocer a gente maravillosa. Yo soy de las optimistas, de las que me quedo con el vaso medio lleno. Al final merece la pena”, concluye.

- Laura Villa, con un grupo de usuarios de Adimi.
- M.F.
Mijas Hoy
‘Mijas Hoy’ recibió el miércoles 4 a Laura Villa, gerente de adimi. Y el programa le guardaba una pequeña sorpresa: las palabras de algunos usuarios. “Muchas gracias por todo. Estoy muy agradecido por tu trabajo”, le dijo uno de ellos. “Te queremos mucho, con todo nuestro corazón”, añadieron otros. El presidente de Adimi, Cristóbal Moreno, también resaltó su trabajo: “Adimi es una asociación de padres de personas con discapacidad intelectual pero sin los trabajadores, sin ti, la persona que dirige a todos los trabajadores, no sería posible realizar la gran labor que se hace todos los día, y mejorando la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual”.
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