El verano llena de vida las playas de Mijas, pero el relax de las vacaciones también multiplica los descuidos. Las barras de los chiringuitos se convierten en el destino improvisado de cientos de pertenencias que los clientes olvidan entre espeto y espeto. Así nos lo hizo saber Cristóbal Ruiz, gerente de Kiosco Cristóbal, que nos dijo que “lo que más se pierden son zapatillas, gafas, chanclas, aunque este año tengo dos mandos de cocheras aquí, así que si alguien me ve y son suyos, aquí los tiene”.
Pero los descuidos no solo ocurren en la playa; las habitaciones de los hoteles son otro gran escenario de olvidos diarios y, en algunos casos, menudos olvidos. “Así como dato curioso, en el año 98 o 99, estaba yo empezando, de debajo de la cama de un hotel salieron seis millones de pesetas. Llamamos a la policía pero no vinieron nunca a por ellos”, comunicó el director del Gran Hotel Costa del Sol, Manuel Camacho.
Pero hay descuidos que superan cualquier lógica y que parecen del todo inexplicables, aunque en Mijas parece algo de lo más habitual. Según Cristóbal, “lo más extraño de todo fueron dos dentaduras postizas, en días diferentes. La familia viene a comer, alguien se quita los dientes y cuando vamos a recoger la mesa nos los encontramos. Nosotros las cogimos con mucho cuidado y las guardamos porque vale mucho dinero y suponíamos que vendrían a por ellas. Pues las primeras que nos encontramos las vinieron a buscar pero las segundas, no”. A lo que añadió Manuel, “sin ir más lejos hace cuestión de dos semanas se dejaron una dentadura, ese hombre se fue sin dientes”.
Al ver que muchos dueños nunca regresan a buscarlas, la gran incógnita es saber cuál es el destino final de todas estas pertenencias. “Nosotros normalmente envasamos y etiquetamos con el nombre del cliente y la fecha en la que hemos encontrado el objeto, solemos mantenerlo en función de la valía del producto”, explicó Camacho, a lo que añadió Ruiz que “nosotros los aguantamos un mes y si nadie los viene a reclamar pues los tiramos”.
Un sitio clave al que van a parar muchos artículos perdidos es la Jefatura de la Policía Local, el lugar donde se custodian los objetos más sorprendentes y variados que se pierden en el municipio. El inspector Juan Antonio González Guillén aclaró que “la mayoría es documentación extraviada, documentos, tarjetas, pasaportes y, en cuanto a temas personales, relojes, móviles o cámaras de fotos, sobre todo de turistas que nos visitan. Y peculiarmente, hasta carritos con palos de golf nos han entregado”.
Es en el departamento de objetos perdidos donde arranca un meticuloso proceso para clasificar, registrar e intentar localizar a los dueños de cada pertenencia. “Lo que es la documentación, tiene un trámite porque está identificado plenamente, por lo que los compañeros hacen la labor de localización, gestión e, incluso, con otros departamentos o jefaturas. En cuanto a los objetos de los que no podemos identificar la titularidad, lo que hacemos en una custodia y si de manera oficial recibimos un comunicado por otro cuerpo de características similares, emplazamos al solicitante para que pueda identificar que efectivamente el objeto encontrado es de su titularidad”, añadió González Guillén.
Moraleja: en vacaciones es bueno desconectar de la rutina pero nunca de nuestras pertenencias.
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