La música de Mozart y Beethoven llenó el pasado viernes 18 el Teatro Manuel España de Las Lagunas. Una velada protagonizada por la Orquesta Sinfónica de Granada, bajo la dirección de Simon Edelmann y con la participación de la flautista Alexandra Pichurina. Una cita en la que el talento de jóvenes músicos se unió a algunas de las grandes obras del repertorio clásico.
El concierto reunió a numerosos jóvenes intérpretes de distintas especialidades instrumentales, que llegaron al escenario después de una intensa semana de ensayos y preparación. El programa comenzó con la obertura de La Flauta Mágica, seguida del Concierto para flauta en re mayor de Mozart. En la segunda parte, la formación interpretó la Sinfonía nº 7 de Beethoven, una de las obras más reconocidas del compositor alemán.
Entre los músicos participantes se encontraba la flautista Alexandra Pichurina, ganadora del Concurso Internacional de Intercentros Melómano 2025, en la categoría profesional de flauta. Pichurina formó parte además de la propia orquesta durante el concierto, compartiendo escenario con el resto de jóvenes intérpretes.
Para el director de la formación, Simon Edelmann, la experiencia supuso mucho más que interpretar grandes obras del repertorio clásico: “Es una maravilla. Para mí, lo más importante es estar aquí con jóvenes músicos, experimentar esta energía y poder trasladarla a la obra de Beethoven y Mozart”, explicó. Edelmann, ganador del segundo Concurso Internacional KNSO de Seúl, destacó también la importancia de acercar a las nuevas generaciones al repertorio clásico y, especialmente, de conseguir que los músicos sean capaces de transmitir al público la historia y las emociones de cada composición: “Han tenido una gran preparación, una semana muy intensa de ensayos y, lo más importante, es que ellos consigan transmitir la historia de cada pieza al público, y estoy seguro de que va a ser así”, señaló el director.
El Teatro Manuel España también cobró protagonismo por sus condiciones acústicas. Edelmann valoró especialmente las posibilidades que ofrece el espacio para la interpretación y la escucha entre los propios músicos: “ Es mi primera vez aquí y me gusta mucho porque la acústica es muy buena. En el escenario puedo escuchar a cada músico y también entre ellos se pueden escuchar muy bien. Es muy bonito”, explicó.
La velada convirtió a Mijas en punto de encuentro entre el repertorio clásico y una nueva generación de intérpretes, que encontró en el teatro lagunero un escenario para compartir su talento con el público.
Comparte esta noticia desde el siguiente enlace: https://mijascom.com/?a=39425













